martes 16 de febrero de 2010

D. PASCUAL CHÁVEZ, Rector Mayor de los Salesianos


El Rector Mayor llegó el 11 de febrero al aeropuerto de Santo Domingo; allí le esperaba el superior de la Inspectoría de las Antillas, Víctor Pichardo quien, por la mañana del día siguiente, acompañó al Rector Mayor a la capital haitiana gracias en un vuelo en helicóptero. Llegados a Puerto Príncipe, un mes después del destructor terremoto, el noveno sucesor de Don Bosco observó las grandes áreas de desolación.

Gloria y dolor, consternación y esperanza caracterizaron la primera jornada de la visita de don Pascual Chávez en Haití. Hablando a los muchachos y a los salesianos afirmó: “Nuestro objetivo es dar esperanza a Haití”.

El helicóptero aterrizó en la embajada de la República Dominicana, también inutilizable a causa del terremoto. Salieron a su encuentro el nuevo Visitador, Sylvain Ducange, y su predecesor, Charles Jacques, además de la Inspectora salesiana de Haití, Marie Claire Jean, y el propio embajador de la República Dominicana en Haití quien se presentó como exalumno salesiano.

La primera etapa fue Pétion Ville. Aquí los muchachos y jóvenes acogieron a don Pascual con cantos de júbilo y danzas tradicionales. “Como hijos de Don Bosco, la alegría nos caracteriza, el optimismo nos mueve y creemos en el renacimiento del pueblo haitiano y en la refundación del carisma salesiano de nuestro país”, dijo el salesiano padre Ducange en su discurso de acogida. A sus palabras, el Rector Mayor respondió renovando su cercanía personal y de la Congregación entera, llena de esperanza: “Antes de pensar en reconstruir los muros, es necesario dar esperanza a la gente y a los jóvenes”.

Después visitó la Obra salesiana más golpeada por el terremoto, tanto en sus estructuras, como en la pérdida de vidas: la Ecole Nationale des Arts et Métiers (ENAM). Lo acompañó el grupo del padre Mark Hyde, de la Procura de New Rochelle, Estados Unidos, que desde hace días coordina las ayudas a Haití. En la obra el Rector Mayor recorrió paso a paso cada uno de los pabellones del instituto verificando los cuantiosos daños; después se detuvo durante algunos minutos de silenciosa oración, precisamente, en el lugar donde fueron sepultados doce alumnos salesianos.

Mucho más profunda e intensa, si cabe, fue la conmoción de frente al montón de escombros que todavía retienen los cuerpos de cerca de ciento cincuenta muchachos. El silencio de los patios, invadidos por las ruinas, hicieron más dolorosa su exclamación: “¡No es posible! Eran los muchachos que querían encontrarle sentido a sus vidas”. El Rector Mayor quiso saludar y alentar a los trabajadores de la protección civil y a los bomberos italianos que están quitando los escombros de la escuela.

En la ENAM, la vida no se ha detenido. Los muchachos y los trabajadores de las “Lakai” acogieron a don Pascual Chávez con un breve saludo lleno de cantos y de eslóganes. “Ahora debemos mirar el futuro, esperamos darle a Haití una esperanza”, dijo el Rector Mayor a los muchachos congregados para la ocasión.

La parroquia salesiana de Cité Soleil, en estado ruinoso por el terremoto, los campos de acogida montados en Drouillard y la sede de la Visitaduría, fueron las siguientes etapas. A pesar del sufrimiento, de ver cuán profunda ha sido la herida causada a las obras salesianas don Pascual Chávez no dejó de infundir su voz de aliento, de esperanza y optimismo.

“Estamos felices por la visita del Rector Mayor y sentimos en él la cercanía de toda la Congregación. Esto nos motiva a salir adelante a superar todas las dificultades”, dijo el padre Ducange, quien el 30 de enero había tomado posesión como nuevo superior de la Visitaduría de Haití.
En las primeras horas de la tarde Don Chávez recorrió las calles y los lugares más castigados de la ciudad. Mirando las ruinas de la catedral, comentó a quienes lo acompañaban: “Dios está pasando por estas calles y nos está diciendo que está de parte de los que están sufriendo, de quienes han quedado bajo los escombros, de quien ha visto convertir en polvo lo poco que aún tenía.

La última etapa del primer día ha sido en Fleuriot, la casa del postnoviciado y de formación para las órdenes religiosas presentes en Haití, completamente destruida. “Hay que reconstruir para favorecer la formación de nuestros salesianos y continuar ofreciendo el servicio de la formación a la Iglesia local”, señaló el Rector Mayor, quien finalizó la jornada reuniéndose con el Consejo de la Visitaduría.

Info Ans